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Los accidentes laborales, sin lugar a duda, son uno de los principales problemas a los que se enfrentan tanto los trabajadores como las propias empresas, ya que tienen un grave perjuicio tanto para la persona o personas que lo sufren, como a nivel físico y psicológico. Pero también puede tener serias consecuencias para las organizaciones, a nivel económico y reputacional, ya que una empresa en la que tienen lugar muchos accidentes de trabajo empeora su imagen, lo que puede tener, como consecuencia que los clientes se vayan a la competencia y que los trabajadores quieran marcharse a la mínima oportunidad.
Se entiende como accidente laboral cualquier lesión corporal que sufra un empleado de una empresa como consecuencia del desarrollo de su actividad profesional o al ir o al volver del lugar de trabajo a su residencia habitual. En ocasiones, los daños son leves, como, por ejemplo, pequeñas contusiones, pero, en otras ocasiones pueden ser bastante graves, resultando en huesos rotos, cortes graves e incluso pueden resultar mortales.
Como consecuencia, los trabajadores afectados pueden sufrir lesiones temporales o permanentes, que pueden resultar limitantes y generar importantes costes en medicamentos y terapia física y psicológica. De hecho, si se demuestra que una empresa no ha actuado correctamente para prevenir accidentes o no ha invertido lo suficiente en materia de seguridad, el empleado puede denunciar al empleador y solicitar una indemnización por daños y perjuicios cuya cuantía puede llegar a ser muy elevada.
Para evitar estos problemas y para suavizar las consecuencias de los accidentes laborales, existen los Equipos de Protección Individual (EPIs), como los que puedes encontrar en Jucarsa, en nuestro catálogo de equipos de protección laboral. Sigue leyendo si quieres saber qué es un EPI con todo lujo de detalles y para qué sirve.
¿Qué es un EPI?
En los distintos entornos laborales existen ciertos riesgos para los trabajadores, ya sea en entornos del ámbito de la construcción, como en talleres, empresas de producción de alimentos, farmacéuticas, etc. En muchos sectores de actividad, por ley, se impone el uso de los Equipos de Protección Individual (EPIs). Pero ¿qué es un EPI en realidad? ¿Qué se puede considerar como tal?
Si te preguntas qué es un EPI. Podemos decir que se trata de dispositivos o medios destinados a ser portados o sujetados por una persona con el objetivo de servir de protección frente a uno o varios riesgos que suponen un peligro para su seguridad o para su salud en el puesto de trabajo. Es decir, que sirven para interponer una especie de barrera o pantalla entre el peligro y el cuerpo del trabajador a nivel individual.
Ahora bien, es cierto que existe mucha confusión al respecto, ya que hay muchas personas que creen que cualquier tipo de uniforme laboral o las protecciones que se ubican en las instalaciones de la empresa ya son, de por sí, un EPI. Y, como veremos, esto no es así, ya que existen Equipos de Protección Individual y Colectiva. Es decir, que la protección individual sirve para brindar protección en aquellos entornos en los que la protección colectiva no resulta suficiente.
¿Para qué sirven los EPIS?

Como hemos mencionado más arriba, los EPIs o Equipos de Protección Individual son elementos que utiliza el trabajador, a nivel individual, para protegerse de uno o varios riesgos que pueden amenazar su seguridad o su salud en el puesto de trabajo, es decir, complementos o accesorios que sirven para este fin en concreto.
Su función principal es prevenir accidentes, tales como golpes, aplastamientos, cortes, caída de objetos a diferentes alturas (herramientas de trabajo, como tornillos, tuercas, destornilladores, llaves inglesas, etc.), pero también para prevenir respirar gases corrosivos o que las sustancias abrasivas toquen la piel de los empleados. Si bien no pueden llegar a prevenir que ocurran accidentes, el uso de EPIs sí que puede minimizar las consecuencias de los mismos.
Si te preguntas qué es un EPI o para qué sirven los EPIs, te diremos que, en rasgos generales, se clasifican en tres categorías distintas. En el primer caso, encontramos los que brindan protección contra las agresiones superficiales de tipo mecánico, físico o químico. En segundo lugar, tenemos las que protegen contra agresiones graves, que pueden afectar a puntos vitales del organismo y que pueden tener efectos irreversibles, como las máscaras de protección del rostro, los cascos y los protectores auditivos que encontrarás en nuestro catálogo de equipos.
Por último, englobados en la categoría III, tenemos todos los EPIs que brindan protección frente a peligros mortales, como pueden ser caídas en altura en trabajos de construcción y obras públicas o que protegen frente a los atrapamientos en máquinas industriales. Por ejemplo, los guantes adecuados para manipular lugares con riesgo eléctrico o para manipular sustancias altamente corrosivas se encuentran dentro en esta categoría.
¿Qué tipos de EPI existen en la actualidad?

Como hemos mencionado anteriormente, los Equipos de Protección Individual (EPI) proporcionan protección cuando los Equipos de Protección Colectiva no son suficientes para garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores. Sirven para proteger las distintas partes del cuerpo frente a las distintas agresiones que pueden representar los accidentes que pueden tener lugar en el entorno laboral.
Protección para las manos y los brazos
Por ejemplo, uno de los tipos de EPI son los que brindan protección para las manos y los brazos frente a agresiones mecánicas, químicas, de origen eléctrico o térmico, tales como los guantes y las mangas. Estos podrían considerarse como un EPI de tipo 1.
Protección para la cabeza
También podemos encontrar otros tipos, como los que brindan protección para la cabeza, como los cascos de seguridad, gorras de tejidos especiales o cascos especiales para ser usados en contacto con el fuego y determinados productos químicos. Como la cabeza es un punto vital, un casco podría ser un EPI de tipo 2, ya que puede proteger frente a traumatismos derivados de la caída de objetos o golpes contra la maquinaria en entornos industriales y de construcción.
Protección para el tronco, abdomen y calzado
Lo mismo podemos decir de los tipos de EPI que brindan protección para el tronco y el abdomen, en forma de chalecos, chaquetas, delantales, cinturones, etc., que pueden proteger contra cortes, perforaciones, peligros químicos, térmicos, contra rayos X, etc. Estos también serían de EPIs de tipo 2. En cuanto a la protección para los pies, es necesario contar con suelas antideslizantes y zapatos con refuerzos en las punteras frente a golpes, caídas de objetos y aplastamientos.
Protección auditiva
En muchos entornos industriales y de construcción, nuestros oídos pueden estar expuestos a ruidos muy fuertes que pueden ir dañando nuestra capacidad auditiva, a pesar de que no nos demos cuenta. Por este motivo, entre los tipos de EPI, encontramos tapones y orejeras para atenuar los ruidos fuertes y proteger el oído.
Protección ocular y para el rostro
Al igual que es importante proteger los oídos, también es muy importante proteger los ojos y el rostro de salpicaduras de sustancias químicas, esquirlas, etc. Por ello, la protección ocular, a través de tipos de EPIs, como las gafas, son muy importantes, así como las pantallas y las máscaras de soldadura, entre muchos otros tipos de EPIs que sirven para este fin.
Equipos de protección respiratoria
Una de las situaciones más peligrosas que se suelen dar en los entornos industriales es la presencia de gases peligrosos o sustancias nocivas. Es decir, son sustancias utilizadas, por ejemplo, en la limpieza de la maquinaria o por la elaboración de productos químicos, en determinadas industrias. Hablamos de las mascarillas y de equipos filtrantes, aislantes y respiratorios, que brindan protección frente a gases abrasivos.
Protección integral del cuerpo
Estamos hablando de los de Categoría III de tipo 6, que son los que sirven para cubrir y proteger el cuerpo al completo frente a peligros que pueden ser potencialmente mortales. Nos referimos a dispositivos anticaídas, arneses, trajes de protección contra el polvo, contra gases, con propiedades térmicas aislantes frente a las altas o las bajas temperaturas, contra daños químicos o mecánicos, etc.
En resumen, podemos decir que los Equipos de Protección Individual (EPIs) resultan esenciales para garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores en diversos entornos laborales. Así pues, los guantes y los cascos, así como los equipos de protección respiratoria y equipos de protección anticaídas, los EPIs permiten minimizar los riesgos y las consecuencias de los accidentes laborales. Ahora bien, su correcto uso por parte de los trabajadores resulta fundamental para prevenir lesiones graves, proteger la integridad física y mantener un entorno de trabajo que sea seguro y eficiente.

